viernes, 13 de noviembre de 2020

Mi último KMUN que voy a participar

FECHA: 3 de Diciembre

HORAS: ¿?

Esta va ser una breve reflexión sobre mis experiencias que he tenido durante 6 años de participar en el KMUN.


Durante 6 años fui participante de esta actividad de Modelos de las Naciones Unidas. Y hay mucho de qué decir. No me quejo, aprendí muchas cosas que antes no sabía y pude entender en varias ocasiones los conflictos que viven varios países alrededor del mundo y cómo estos pueden afectar a los otros tanto en ámbitos económicos, sociales y culturales. Y no fue un trabajo muy fácil, tuve muchas complicaciones porque todo debía ser en inglés y soy muy malo en ese idioma. Si de por sí me cuesta expresarme de manera oral en frente de varias personas en mi idioma natal, ahora imaginate en inglés que ni siquiera tengo una buena fluidez al hablarlo. 


Nunca llegué a conectar con el KMUN, sólo lo hacía por obligación. Y es que luego los temas que ponían no me gustaban, no me interesaban, no había uno que me atrajera la atención. Ninguno me prendía la motivación para discutir asuntos internacionales. Sólo elegía el menos peor. Las únicas dos ocasiones que realmente me gustaron y participé con más entusiasmo fueron: UNESCO y la conservación del patrimonio cultural de la humanidad: Palermo; Comité Histórico: la Paz de Westfalia después de la guerra de los 30 años (1618 - 1648). Fueron temas que me llamaron la atención y la verdad que los disfruté. 


Si soy sincero, me da gusto que esta va ser la última vez, pero me decepciona que los temas sólo estén relacionados con el coronavirus y lo que menos quiero discutir es sobre eso. Por lo menos hubieran dado 3 temas independientes del coronavirus.

KMUN y el Coronavirus

FECHA: Mes de octubre

HORAS: ¿?

La relación de KMUN de este año con la situación del coronavirus.

El mundo hoy está detenido sólo por un virus que tan solo mide un nanómetro. Y muchos países están trabajando para buscar una vacuna eficiente contra la enfermedad y de esa manera se pueda regresar a la normalidad que antes teníamos. Pero eso lo veo a muy futuro. Grandes organizaciones como la OMS se han dedicado en la difusión de información para mantenerse al tanto de las actualizaciones de la pandemia y tener conocimiento ante cualquier complicación dentro de las familias. 


Es la razón de que los temas del KMUN de este año fueran todos sobre el coronavirus. Esto con el propósito de que todos veamos esta realidad que estamos viviendo y proponer soluciones en este modelo de las Naciones Unidas. Y me parece bien que sus intenciones es concientizar a los jóvenes del Kipling sobre el virus. Pero desde mi opinión siento que tampoco hay que abordar mucho sobre el tema. Hay situaciones alrededor del mundo que igual se deben discutir, cómo que de nuevo entraron en conflicto Armenia y Azerbaiyán hace unas semanas, o los excesivos feminicidios que está ocurriendo en toda Latinoamérica. Hay todavía muchos problemas sociales y culturales en el mundo que se tiene que resolver y hay que darle las mismas prioridades como ahorita que hay darle prioridad a la situación del Coronavirus. 


Yo lo que menos quiero discutir es sobre el coronavirus. Antes sí tenía miedo, pero ahora ya llegó un momento en que ya me fastidié mucho del tema y el bombardeo de información. No quiere decir que ya no me importe, sigo teniendo mis precauciones junto con mi familia, pero quiero abordar otros temas a discutir.



Salir a correr para mantener condición física.

FECHA: 12, 14, 19 de octubre y 2, 3 de noviembre.

3 horas con 2 minutos y 28 segundos

Esos fueron los días que salí a correr para mantener mi condición física.

Tengo que admitir que no ha sido una buena jornada para salir a correr. Existieron varios factores por las cuales no tuve una constancia de por lo menos salir 4 días en la semana: la carga de trabajos por la escuela, me estaba acostando muy tarde y lo más importante, no encontraba la motivación para salir a correr. 


En estos últimos días mi disciplina desapareció. Y lo estuve analizando y realmente era yo mismo que no quería correr. ¿Y por qué tanto alboroto por no salir tanto a correr? Puesto que yo mismo me había impuesto un compromiso de transformación para la meta del día 1 de diciembre. Y no cumplir el compromiso que yo mismo me había propuesto me siento un poco mal. Aunque debo decir que no he estado bien últimamente de manera emocional y considero que afectó mucho mi rendimiento. 


Lo único que puedo hacer es seguir. Ahí sigue el compromiso y sólo debo entrenar más en mi parte de disciplina, ver los factores por las cuales afectan mi motivación y a partir de ahí atacar para que las cosas vuelvan  como eran antes o incluso mejor. Al final, esta actividad me va a beneficiar  mucho por el hecho que mejora mi condición y tras esta pandemia, puedo mantenerme sano para impedir cualquier inconveniente. 


En los únicos días que salí a correr siento que llevé un buen ritmo (lo mantuve por lo menos) y la verdad que  ya no se me complica mucho correr por la subida que va hacia el Hospital San José, pero sí llegaron las ocasiones que tuve que parar porque sí me sentía muy agotado.


Masterclass de Recopet. Experiencia y aprendizajes.

FECHA: 27 de octubre

HORAS: 45 minutos

El día 27 de octubre fui parte de una conferencia que realizaría la organización RECOPET y su dinámica era como un tipo clase que nos enseñaron sobre que el calentamiento climático es una realidad mundial. No solamente nos hablaron de los problemas, sino también de las soluciones.

Me interesó esta clase porque a mi me gusta mucho los temas sobre la conservación del medio ambiente y buscar soluciones para revertir el calentamiento global que hoy en día es una realidad. La gran parte de la presentación la expuso un especialista en el tema. Abordó gran variedad de temas que la verdad me dejaron mucho de qué pensar y otros que me enojaron mucho. 


Todavía no me cabe en la cabeza el porqué la gente no toma conciencia sobre el cuidado del medio ambiente. Y uno ve (por conceptos tomados en la plática) que lo que ha provocado este calentamiento global son los intereses personales individuales y económicos, la falta de educación sobre el funcionamiento de nuestro ambiente y de qué manera podemos reducir nuestra huella de carbono, y por último las miserables condiciones y falta de infraestructura en países donde sus índices de pobreza son altos (puesto que crean asentamientos populares e irregulares y eso daña mucho el ambiente, aparte de la contaminación y el mal manejo de los recursos naturales). Son los principales factores. Y la que más me enoja es que los intereses económicos están encima de la conciencia del medio ambiente. ¿Vale la pena el derretimiento del polo norte sólo para que se puedan crear nuevas rutas comerciales? ¿Vale la pena perder los glaciares polares y las grandes masas del polo norte sólo para reducir el tiempo de traslado de mercancía? Yo creo que no vale la pena y se me hace inhumano, falta de ética y conciencia que sólo por reducir el tiempo de viaje, se tengan que sacrificar el polo norte. Es negligencia. 


Al final, te da la conciencia de que tenemos poco tiempo para comenzar a crear acciones para reducir el calentamiento global. Hay que ponernos en marcha.


Problemas al momento de entrar a TECHO

FECHA: Desde el 20 de octubre hasta el día de hoy

HORAS: ¿?

Más que una actividad, sería las complicaciones que he tenido al momento de ingresar a TECHO y hasta el momento sigo en el proceso de elegir un área de trabajo dentro de TECHO. 


Estaba muy entusiasmado de poder ya ser parte de la organización. Incluso ya había enviado mi solicitud. Y en esa solicitud había puesto que quería estar en el área de hábitat y Diseño de proyecto puesto que quería trabajar ya de manera un poco más seria en la gestión de proyectos. Pero después de eso, me avisó mi coordinador de Voluntarios que no había espacios para esa área. La verdad que me preocupé porque ese era el motivo por el cual quería entrar a TECHO. Yo iba directo a esas áreas. Me dio opciones de otras áreas, pero la verdad que no me atraían mucho. Yo seguía convencido de que quería entrar a esas áreas. Incluso mi coordinador me envió el perfil de la coordinación de Hábitat. Y la verdad que me decepcioné un poco al ver que los perfiles de postulantes eran estudiantes de Arquitectura  e Ingeniería Civil de 5° semestre de universidad. Yo apenas soy un chico de prepa, todavía no estudio arquitectura. 


Y sí lo estuve pensando. El día que fui a construir viviendas en Jardines de San Juan estuve platicando con mi coordinador sobre el asunto de las áreas y la opción que me dio fue que sea parte del grupo estudiantil que se estaba formando en el Kipling. Con ellos organizaría proyectos y salidas para ayudar. 



Hasta el día de hoy lo sigo pensando con mucha paciencia. Yo la verdad quiero ser parte de esta organización porque mis intenciones es ayudar a la comunidad y de manera paralela desarrollar mis habilidades de construcción, gestión de proyectos y trabajo en equipo.


Primer día que estoy en TECHO (Presentación de bienvenida)

Jueves 15 de octubre del 2020

HORAS: 1 hora y 30 minutos.  

La escuela permitió la visita de una organización llamada TECHO  para dar una presentación de quienes son y quienes se interesaban en ellos. A mi me interesó y me contacté con la persona indicada y ya fui ahí cuando me mandó el link para el primer día que sería como la bienvenida. 


Me sentía nervioso porque sabía que iba a ser por primera vez parte de una organización seria que busca el bienestar y reducir la pobreza en México. Las razones por las cuales me interesó esta organización fue por sus objetivos e ideales. Yo como futuro arquitecto me gustaría ayudar a la gente más necesitada en zonas populares (bajos recursos y poca infraestructura) y TECHO se concentra en apoyar y mejorar desde una perspectiva arquitectónica (si así se le puede decir) a estas comunidades. Ellos construyen pequeñas viviendas y refugios en comunidades marginadas; además, también se concentran en la parte de sanidad, salud y educación. Pero su pilar fundamental fue la construcción. Y es por ello que me interesó porque me quiero desarrollar en esa área. 


Puedo decir que aprendí muchas cosas durante la conferencia de bienvenida de TECHO. Pude ver desde otro punto de vista la pobreza que viven miles de familias mexicanas en estas zonas llamadas “asentamientos populares”. Y el concepto que tenía sobre pobreza cambió cuando se mencionaron las necesidades básicas. La cantidad económica no es un factor fundamental para considerar una familia pobre, sino el acceso a las necesidades básicas. Uno puede tener el suficiente dinero para sobrevivir, pero tiene un índice de pobreza si su colonia no cuenta con servicio de luz, o que no cuente con hospitales o puedan tener accesos a la educación. Y se le considera pobreza extrema cuando no tienen acceso a todos los servicios básicos. Uno puede tener mucho dinero, pero puede estar vulnerable de carencias sociales al no tener acceso por lo menos 1 servicio.   


Me inspiró mucho a ser aspirante a esta organización y poder trabajar con ellos. Después de tener un enfoque nuevo sobre la pobreza, estaba decidido en ayudar a estas familias de asentamientos populares.













miércoles, 11 de noviembre de 2020

Programa de Construcción de Viviendas TECHO, primera experiencia.

FECHA: 8 de noviembre del 2020

HORAS: Entre 9 y 10 hora 

La asociación de TECHO convocó una invitación para la primera salida COVID para la construcción de 4 viviendas en el poblado de Jardines de San Juan Bautista, cerca del poblado de San Miguel Ajusco, al sur de la Ciudad de México. Por supuesto, acepté la invitación para ir a construir.

Esta actividad no estaba planeada tal cual. Fue una invitación por parte del Jefe de oficina de la Ciudad de México. Fue ahí cuando decidí ser parte del proyecto de construcción de vivienda. La verdad que no me arrepiento mucho de haber participado. 


Fue un día largo. En primera instancia, me tuve que levantar temprano (6 de la mañana para ser específico) para ir a la estación de metro General Anaya (casi llegando a Coyoacán). Ahí sería el punto de reunión. Desde ese punto me sentí raro porque no conocía a nadie. Al único que ubicaba era a mi “coordinador” y al jefe de oficina. Pero realmente no sentía miedo y eso que me considero una persona tímida. Pude tener conversaciones con gente que iba en el autobús que nos llevaba a nuestro destino. 


Una vez que llegamos, fue cuando pude ver con mis propios ojos la verdadera situación que viven la mayoría de las familias mexicanas: la pobreza es una realidad que muchos no quieren ver. La gran parte de las calles sólo estaban pavimentadas con piedras volcánicas y tierra y la mayoría de las casas estaban incompletas o eran sencillas, pero descuidadas. No había servicios de sanidad (parte de las casas de la vivienda), había poco servicio de luz y llegué a ver casas que sólo estaban hechas de láminas. El equipo de TECHO nos dió una breve introducción sobre el poblado y su trabajo en el mismo durante 3 años (desde el 2017). 


Esta actividad significó mucho para. Aprendí muchas cosas como la situación de varias familias del poblado; también aprendí el cómo trabajar en un verdadero equipo. Siempre hubo comunicación entre nosotros y todos aportaron su esfuerzo para construir un espacio habitacional. Incluso el padre de la familia (que me sorprendió que tenía 23 años y tiene ya 4 hijas menores de 6 años) nos ayudó a construir la casa. La verdad que sentí calidez por parte del padre, que incluso nos compró carnitas para que nosotros pudiéramos comer. Además que fue mi primera experiencia en la construcción real de una estructura y me aportó muchos conocimientos y me van a servir en un futuro puesto que pienso estudiar arquitectura. 


Estoy satisfecho con el trabajo final. Y hay algo que me llevaré como un regalo de vida, y es ver las sonrisas de las niñas de la emoción de su nuevo espacio habitacional. No hay mayor satisfacción que ver que tu trabajo va a beneficiar a las personas que más necesitan ayuda. Considero que no faltó nada y fue el mejor domingo que he vivido.